miércoles, 6 de junio de 2018

Promesa



Hace días que revolotea entre mis ideas; alrededor de mis preocupaciones; como si la promesa tatuada en mi muñeca quisiera gritar su significado; contar la historia varada en el Zahir1, una que cimento mis creencias y ratifico mis intereses; la misma que sin quererlo sirvió de catalizador, para que así, en medio de la peor de todas mis elecciones;viera la luz que me negaba por conformarme. Esta historia ya no nos perteneces, la dejamos atrás pero aún vive en el recuerdo, es  simpleza sincronizada en la mejor manera de pedir perdón que haya visto; y al mismo tiempo el más halagador de todos los cumplidos.
Esta promesa no es con él, ni con lo que fue, no es con lo que somos ahora, ni lo que llegaremos a ser, esta promesa me pertenece, es un pacto firmado con tinta sobre mi  piel; una que hice conmigo misma, una que refuerza aquello que aprendí a los golpes por el camino; y que aunque lo tiene como capitulo iniciador, no le corresponde del todo.
 Es esta letra; este símbolo que me recuerda a diario que haya afuera, tal vez en la marea informática, en un país conocido o desconocido, en otro idioma o en el mismo, a la distancia o más cerca de lo que espero, hay alguien que entiende la promesa, que es capaz de entender el  significo de aquella disculpa , el porque de que  el Aleph2 se hizo símbolo y quimera, porque mis manos derrochas caracteres y mi necesidad de interlocutor no se oculta, sino que se expresa un franco y prosaico Ojala.
Su aleteo recita poesías, suena a jazz, se siente como llovizna y sol de media tarde, es cálido como un abrazo y refrescante como la verde florescencia del césped recién cortado; trae recados con el vaivén del mar sobre la blanca arena, rompe en furia contra las cantábricas piedras y es descanso eterno bajo la reluciente magnificencia de un cielo estrellado, es paz susurrada en el viento, es esperanza intacta en una mente cínica, es la verdad que todos callan y con la que se engañan; soy yo sentada frente al teclado y un sueño lascivo sucumbiendo entre mis manos.
El invierno acaricia desde sus gélida aurora, mientras la promesa florece primaveral juvenil casi estoicamente romántica desde las palabras rimadas, desde este  acorde que guardo para que compartamos y la seguridad que el futuro te arrastrara a mis costas.

 Referencias:
1.El Zahir es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges que integra El Aleph, colección de cuentos y relatos publicada en 1949.
2.El Aleph es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges publicado en la revista Sur en 1945 y en el libro homónimo por la editorial Emecé de Buenos Aires en 1949 Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario