Habiendo perdido mis capacidades , un poco mas por desidia que por tiempo; me reencontré con el tremendo placer y expectativa que envuelve el echo de recorrer las letras en una pagina.
Tal vez por culpa o sin ella, la tecnología la trajo de nuevo a mi, facilitando mis malos hábitos de leer mas de un libro a la vez, pero estas facilidades tienen sus consecuencias; extraño algunas cosas que acompañaban mi viejo ritual... caminar por los pasillos repletos de libros de una biblioteca, contemplarlos, olerlos, sentir sus lomos mientras mis dedos los recorrer, para al azar, tomar uno entre mis manos, leer los primeros párrafos esperando con expectacion lo que dira ; escribir mi nombre y la fecha en su tarjeta trasera, sonreirle a la bibliotecaria sin que ella me conteste ,y salir a buscar un frondoso árbol para sentarme bajo el en la peor posición posible perdiendo la noción del tiempo.
Extraño tener mas de un libro en mi cartera, marcar las paginas doblando la orilla superior derecha, acariciar sus amarillas y ásperas paginas al al darlas vuelta; sentir el bajo y altos relieves de una tapa de pasta.
Extraño la cara de insatisfacción de mi compañero de asiento en un medio de transporte publico al mirarme leyendo, y esa habilidad de caminar sorteando obstáculos sin levantar los ojos del libro.
Es verdad que mi e book contiene mas de 700 títulos; puedo leer y releer cuantos quiero; marcarlos ,subrayar citas; escribirme notas a mi misma para la próxima vez; a pesar de todo esto; extraño sentir el libro entre mis manos.
Ahora llevo una biblioteca acuestas, pero extraño Mi biblioteca, Mi ritual y el devolver los libros ya leídos.
Se que pocos compartirán la belleza que engloba el universo fantástico que encierran las palabras, conmigo, pero permitan que extrañe sin parecer arcaica mi ritual sagrado de oler sus paginas.
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