lunes, 26 de marzo de 2012

Jack and Maria( dedicado a mi musa que me volvió a dar algo sobre que escribir)


Son los días de lluvia cuando las calles de asunción parecen mas ríos que surcan las ciudad que carriles aptos para el transito vehicular, que me siento frente a la computadora y releo, correos electrónicos o algo que las personas que conozco escriben en las redes sociales, y siempre aunque sea un insignificante comentario, no se realmente si es por la lluvia o solamente que ella me permite bajar el ritmo de mis labores diarias, y pensar en lo que significan las palabras , soñando con las historias que estas me quieren contar.
Fue así que persiguiendo las letras que forman la palabra arcoíris, descubrí a una pequeña niña que habitaba un cuerpo de adulto; ella era todo lo que  las costumbres y sobre todo su crianza habría querido, perfectos modales, perfectas calificaciones, perfecta en el trabajo, lo único que le faltaba mas a su entorno que a ella era conseguir “el marido perfecto”, podrán pensar  que esas cosas ya no van con estos tiempos modernos, pero ella aun vivía en una sociedad que pretendía de la mujer ser el ama de casa impecable, para permitirle hacer algo mas de su vida; no importaba cuanto ella se esforzara por ser la mejor en lo que así, por que nunca estaba completa por que era un mujer sin un hombre a su lado.
Por supuesto que su monotonía no tenia medidas, solía volver a su casa por las noches y escuchar el contestador del numero de celular que su madre tenia de ella,  para ciertamente recordar que ella no era mas que lo que la habían criado para que sea, a veces soñaba despierta en dejar todo huir a lo desconocido, caminar por senderos nunca antes recorridos, ser libre y mujer una vez, sin ser el personaje de la Sonatina.
No fue hasta que leyendo una historia de un desconocido en internet, y sabiendo que le debían sus vacaciones en el trabajo, quiso ser un poco Cousteau  un poco Henry Walton, escribió una nota y la mando a su trabajo, escribió otra y se la envió a su madre, supo que si alguien la veía no podría tomar esa decisión, dejo una nota con las llaves a la señora que venia a limpiar su departamento, dejos todos sus celulares, tomo un bolso con un par de mudas, la computadora, un e-book , la cámara de fotos, y el GPS que había comprado y nunca la uso, por que conocía su camino de memoria.
Salió cuando el sol empezaba a salir en el horizonte, rumbo al sur,  cuando llego a los limites de asunción, miro para atrás, la gente que venia para trabajar en la ciudad le recordó su vida, y por primera vez en todo esa epifanía , sintió que algo en el pecho florecía, encendió la radio y puso Rock and Roll lo máximo posible, y siguiendo la voz que hablaba desde el GPS, tomo la ruta para conocer esos lugares que siempre había querido y nunca se había dado el tiempo de conocer.
Cerca del medio día llego a un pueblo, que hacia muchos años un señor de apellido Roa se lo había descripto, hacia barios años, se estaciono cerca de lo que le pareció que era el centro de la cuidad, salió a caminar, el día estaba un tanto nublado, encontró unas casas que parecían estacionadas a la distancia en épocas lejanas, hablo con las personas que vivían allí así muchos años recolecto historias y leyendas parecidas a las que había leído.
Un señor de la edad de sus abuelos, caminaba con  dificultad junta a ella, describiéndoles las glorias del ferrocarril, y guiándola al lugar donde alguna vez el había jugado en su niñez, el recorrido le lleno los ojos de fotografías, y empezó a ver como en una película la gente que alguna vez camino por esos parajes, le agradeció al hombre su tiempo, y se sentó a ver el paisaje, las verdes hondonadas, los cerros y la flora de lugar.
Saco su  e-book y busco unas poesías que le recordaban el paisaje, las cabalgatas nocturnas de unos amantes que le sonaron a guarania en el fondo; en ese momento una nube de lluvia se movió y dejo que un rayo de sol pasara e iluminara la tierra; y el hermoso espectáculo de refracciones se dio ante sus ojos el hermoso arcoíris.
De repente la sensación en su pecho volvió a  aparecer y entendió por fin que su corazón latía , era la primera vez que era libre, era ella hacia lo que quería rescatando historias de lugares olvidados, poniendo los ojos en esos sitios que alguna vez fueron parte solo de sus lecturas.
Camino como hipnotizada hacia el arcoíris, escuchaba en su cabezas esas canciones que le recordaban esos coloridos parajes, camino como dormida por el y llego a un lugar del otro lado del mismo, en el que ella creyó encontraría el oro, y sin embargo se encontró con un muchacho que hablaba lenguas lejanas, le conto su historia, su ganas de recorrer mas lugares, el le dijo que viajaba por Irlanda en busca de arcoíris retratándolos en fotografías, la invito a conocerlo , ella le invito a que el viniera a ver su país, sintió entonces una mano quela tomaba del hombro, y sintió como si rápido la succionaran de atrás; era el hombre que había vuelto a invitarla a comer y la encontró dormida, ella le agradeció, fue a su casa y conoció a su señora y le prometió que cuando terminara su travesía volvería a mostrarles todas las fotos.
Tomo el auto y volvió a conducir, si interno en bosques que antes eran mas tupidos, pero por las negligencias del hombres estaban desapareciendo, conoció personas, lugares de sus libros de historia, saltos de agua, proezas de ingeniería y muy al norte los limites secos y el calor que rasga, de vez en cuando llamaba a su casa, le contaba que estaba bien, que volvería cuando su viaje le dijera que era el final, y que solamente quería descansar un poco y volver a intentarlo en otros lugares, también solía llamar a una amiga que trabajaba en un diaria y le mandaba historias de personas que con esfuerzo en agrestes y desolados parajes salían a delante, les enviaba las fotos y esta solía publicarlas, fue entonces cuando en un pueblo alguien que leía un periódico escucho su nombre y le mostro el diario que ella volvió a sentir la sensación en su pecho y supo que eso era lo que la hacia feliz y quería seguir viviendo así.
Comprendió que luego de unos meses, que tendría que volver al primer pueblo , volver a la familia que la inspiro a hacer eso, a y escribir sobre ellos.
Entonces una mañana, un tanto nublado como la primera camino de nuevo con el abuelo que la había inspirado hasta los hangares viejos y decadentes donde el les contaba como si sus ojos en aquel momento vieran pasar, los aconteceres de esas épocas.
Y el arcoíris se volvió a formar en los limites del paisaje y ella recordó aquel sueño, y el muchacho de cabellos castaños y ojos pardos, sonrió en silencio, hablo con el hombre, volvió a agradecerle; este la sorprendió contándole una historia mas reciente; camino con el hasta su casa, saludo a su mujer, mientras esta le decía este muchacho llego hace unos días preguntando por una chica como tu.
Para sorpresa de la pareja mayor, ellos se miraron como si ya se conocían, el le dijo Hello i am Jack y ella le respondió yo me llamo Maria. 

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