martes, 6 de agosto de 2019

Retrato Psicológico (3)


La temperatura bajó un par de grados, por alguna extraña razón; el sujeto número 3 llevaba un buzo con capucha; miraba sus pies al caminar; media unos cuantos centímetros más que yo; era alto delgado; saludo con un monosílabo; mientras cerraba la puerta, pude sentirlo casi en la nuca respirando como un “dementor” , y mis miedos me recorrieron la piel, poniéndome los pelos de punta; sostuve un suspiro y di vuelta sobre mis pies; con una sonrisa absolutamente falsa y social en la cara y en ese instante, el suspiro que antes sostuve se atraganto en mí garganta; trague saliva; mientras el sacaba las manos de los bolsillo, sus dedos era largos y finos, podía sentir sin tocar cada vena,, cada tendón, cada cicatriz, sus luces y sombras;  en cámara lenta las llevó hacia la capucha; aún tenía la cabeza gacha, se la sacó y arreglo su lacio y castaño cabello;  levanto la cabeza con  los ojos casi cerrados, el flequillo tenía el largo justo antes de ser molesto. Su piel era blanca; extremadamente blanca;  al abrir sus ojos y por un instante cruzarse con los míos; que atónitos buscaban la forma de parecer profesional; creí notar un leve tono de rubor en sus mejillas; que pareció disiparse al desviarme la mirada; soy el sujeto número 3 (la verdad es que me dijo su nombre, pero sigamos manteniéndolo en secreto) me dijo, acompañado de una leve inclinación de cabeza; lo que me dio a entender que mi gesto de pasarle la mano, y más aún el de saludarlo con dos besos en la mejilla estaban desde ya descartados; me repuse, regañandome mentalmente, es "un sujeto", hice lo mismo diciendo mi nombre, le mostré la  notebook y le pregunté si quería poner música, ladeo la cabeza como si me no me entendiera, hice un gesto con las dos manos hacia el Spotify abierto, y dio unos pasos hacia mí; me aparte casi con miedo tratando que no se note; >lo que yo quiera? <; Pregunto bajito, disfonico, carrasposo casi gutural con escepticismo; respondí un corto >si<, mientras colocaba la luz y la butaca en su lugar; la música de un piano con reminiscencias a Chopin comenzó a sonar; no quise parecer inculta y menos entrometida preguntando que era; así que le mostre donde sentarse y empecé la explicación que antes había planeado en mi cabeza.

>Quiere que te mire?< volvió a hacer ese gesto que no llegaba a ser mueca cuando  ladeo la cabeza; asentí; estaba sentada en mi banco a unos tres metros  y solo podía pensar que aun así podría escuchar mi corazón acelerado; cuando me  detuve y  fije los ojos en  los suyos, dijo >así esta bien?< Y por unos 3 o 4 segundos que parecieron eternos no le pude responder; no pude articular palabra; solo podía ver; colores; marrón, café, chocolate, madera, barro, azúcar morena,  ese era el color que buscaba en mi cabeza; carraspeo para que le respondiera; sonreí espásticamente y reafirme con la cabeza ganando tiempo para que me saliera >si, perfecto, empezamos<

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