martes, 23 de julio de 2019

Purgatorio


No sé si les ha pasado a ustedes; que se levantan de un sueño y la experiencia parece tan real, que por un minuto se tientan con preguntarse si fue verdad o no; hace mucho que no soñaba así; que no me levantaba con la firme convicción, de que esa conversación había ocurrido;  y aun si la conversación fue simplemente conmigo misma, la pregunta sigue sin responderse; pero la imagen vivida y dolorida, es un estruendoso eco, que me lastima a pesar de los años; a pesar de haber puesto tantas palabras de por medio; a pesar de mi esfuerzo por seguir y levantarme ;  no poder expresarlo correctamente; me corroe por dentro; me duele de miles de forma; sigue impidiendo que vuele; sigue aferrándome al pasado; como un grillete en mi tobillo que no me deja progresar.

Este dolor; este vacío; se resume en una imagen; en una que entendí después  de mucho  tiempo, que comparto con muchas otras  personas ; un dolor inexplicable; una daga clavada en el medio del pecho; un péndulo que irreversiblemente me corta por la mitad.

El llanto arde anudado en la garganta; las lágrimas derramadas ya perdieron su curso; y sigo sin poder exteriorizarlo del todo;poder describir, ese terrible momento en que entendí,  lo que significa no ser nada; ese momento en que todos mis miedos; en que todas mis profecías nefastas, se hicieron realidad; donde la proximidad no era sinónimo de intimidad; donde el pavor de mirar a mi derecha, helaba mi sangre; donde el frío gélido del desdén corrí por mis venas ; recostada  a centímetro de una mano que aun pudiendo sostener no me consolaría; en esa cama en que dos no eran una par; donde e entendí lo que era estar muerta en vida; fue allí, en ese momento;  donde cada  uno de los indicios, que el camino me señalo y yo me negué a ver; se me presentaron en procesión, como rosarios de martirios; uno a uno; recriminándome; demostrándome como un furioso fiscal; cuáles eran las razones de mi sentencia.

Esta sensación no aminora; se esconde de vez en cuando; se anestesia con mucho, muchísimo alcohol; se racionaliza con cientos de palabras, de frases, de libros; pero el alma ha perdido; yace dormida; en coma; sin signos vitales; sabes que está ahí y  necesitas algún dolor más grande para recordartelo; algo que grite sigues viva; los tatuajes no alcanzan; la imagen que te devuelve el espejo tampoco, y la idea de  dejar de respirar , te tienta desde el rincón más oscuro de tu mente; cada ves  que bajas la guardia.

Es posible fantasear con un mundo multicolor; lo intento y si existe de verdad algún Dios; sí que lo sabe; lleno mi vida de color, trato de rodearme de él, de escribir sobre él; pero la nube tempestuosa es como mi microcosmos; como si nada pudiera realmente ser salvado;y voy perdiendo la capacidad de amar; de ver esperanza en el futuro; de tener fe.

Soy un ser gris, vacío, que no sabe dónde ir; que no tiene nadie que entienda el dolor profundo que se siente;  haber dejado que te domestiquen; a pesar de toda advertencia, a pesar de tu propio cinismo, a pesar de tus murallas y aun así haber sido herida, y ver derrumbada tu fortificación de manos de la única persona a la que le diste todas las herramientas para que lo hiciera, porque creíste que jamás lo haría.

Como se vuelve de esa momento; que como un loop se repite en tu cabeza; que te recuerda,como un mal consejero que eso puede volver a pasar; como se cura aquello que sigue sangrando; como se respira sin que uno sea consciente de ello; me lo he preguntado tantas veces; he imaginado que me curaba; lo he escrito en espera que se hiciera realidad; y aun así sigo varada en esa noche en que un simple gesto me enseño lo insignificante y nada digna que soy de ser amada; esa noche que me persigue y me recuerda que nadie jamás podrá amarme, porque no me lo merezco; porque mi llanto es tan miserable que se lo pueden pasar de alto; pero el sonido del jazz sonando en un susurro es molestoso para conciliar el sueño; duele, por que esa noche el  consuelo no  llego; y no va a llegar nunca; no  hay consuelo que dar a aquel que no existe, que paso a ser un mueble y se desgasto con los años de mal uso.

Esa noche se repite, me aleja de todo y todos, me recuerda lo indigna que soy, me reclama, me juzga, me martiriza, me sabe aterrada y predice cada noche que el próximo día será el mismo.

Mi sueño fue tan real que revivió estos dolores,y aunque no los llegue a verbalizar; los volvía a sentir, a revivir, como si esa conversación; convertida ahora  en  letras, en caracteres binarios; todo esto que aun que escrito aún no se lo he dicho a nadie; haya salido en busca de no ser leído en realidad y  encontrando un remitente casi imposible de ser encontrado, siga ocultando mi  verdad  en estas letras.

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