miércoles, 26 de septiembre de 2018

Nada solo pensaba


 Hay personas que inspiran poesía, hay parejas que te hacen creer aun en el amor, yo simplemente soy el narrador omnipresente que alegra su alma al retratar lo cotidiano. 
Estas palabras les pertenecen



El sol pinta suavemente cada superficie, cuando sereno, como si nuestra casa fuera suya, se infiltra en la estancia e ilumina la alegría de sabernos juntos, el viento susurra desde el balcón alegrías infantiles y estáticos, peleando contra la inmediatez de esta vida modernos, me pregunto :

Necesitamos algo más que este momento en que faltos, de burocracia, de frívolas pretensiones, de las convenciones hipócritas que un mundo repleto de odio  trata de imponernos; nos dejamos guiar por la luz del sol que reconforta lo cotidiano.
Tus brazos, perfecto refugio de mi angustia, bastión bravío de mis luchas, morada mágica de ilusiones y sueños, sosteniendo firme, tácito y amante, mi respiración cuando todos nos ven pero nadie mira, cuando la soledad nos priva de estos instantes infinitos, para que el recuerdo táctil de tu piel acariciando la mía, apuntale la mediocre existencia de los días o quizás las horas que nos separan.
La juguetona caricia, que pícaramente le regalas al Voyeurita fotógrafo que nos retrata en  este Aleph, donde volveremos cuando los días se  pinten de gris y la lluvia de tanta lagrima regada no nos deje ver el sol , para tener certeza que juntos aun ante la adversidad todo es posible.

Meneo la cabeza, me despabilo, sonrió abiertamente porque sé que palabras saldrán de tu boca en unos segundos, y mi respuesta es siempre la misma, >“Nada, solo pensaba”<, y la carcajada compartida rompe la solemnidad de mis cavilaciones existenciales que me llevaron más allá de las escasas nubes que adornan la despejada mañana



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