martes, 21 de febrero de 2012

El dia que me muera

El día que me vaya  de este mundo mortal, no quiero despedidas dolorosas, llanto ni la típica sensación de ser parte de un rito social vano y sin otro sentido que la cordialidad del desconocido.
Mejor escriban palabras en los recuerdos de nuestros tiempo felices, sonrían recordando esos momentos que compartimos con alegría, miren me en pasado tal como hoy lo hacen, ironizando la certeza de una futura fecha.
No me exhiban en publico como un ser que algo hizo en su vida,  prefiero que lean mis letras, me sientan a su lado y tomen una copa en mi nombre.
Si tengo la suerte de que hagan lo que quiero, seré ceniza esparcida por quienes mas me quisieron y en mis lugares mas amados, para ser parte de la historia que inspiro mi vida ; así podre descansar en el infinito alado del barco vikingo de Borges, en la isla negra de Neruda, en el mar de Alfonsina, y los paisajes heroicos con aroma a romero.Si tengo suerte me dejaran pasear por los campos de frutilla, el parque central, navegar por el Granges,ser abono de un árbol en imperio del verde, caminar por buenos aires al son de un tango, perderme en la pasión interminable de Monet y sus pastel o quizás junto a las mininas de un tal Velazquez; dejen que el Parana y el Rin cuente mi historia escuchando como las rocas ruedan, cuando la música suena.
No me encierren mas que en sus recuerdos, no me dejen confinada a no ser parte de quienes fueron; nadie sabe el día que se ira, pero es la única certeza que tenemos,y yo solo quiero ser el polvo que algún lector ingenuo remueva de la tapa cansina de un libro en una biblioteca, junto antes de volverse el propietario misterioso de la invención de Morel.

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