Hace días que me alimento
de recuerdos, voy hasta la panadería y pido algo que hacía mucho no comía y me
remonto a épocas felices, todo esto me hace pensar en fácil que es recordar
momentos felices sólo con un aroma, con
el gusto de una comida, con el sonido de una melodía, y que difícil es sacar
todo eso de nuestros recuerdos(anquen quien querría) yo recuerdo el aroma a
pino de las calles de una ciudad cordobesa y sonrió, saboreo un Bretzel o un Nürnberger
Lebkuchen, e instantáneamente recuerdo el cálido frio de los mejores meses de
mi vida.
Que difícil es escuchar el ritmo de ciertas
guitarras o un deprimido británico cantado sobre el amor los viernes y no
recordar a una persona, pero después de todo los recuerdos son felices y pasan
en cámara lenta las cosas buenas, las alegrías, las risas, las conversaciones y
la sensación de tranquilidad.
Suelo ver imágenes en mi mente de la que
vivi, cuando cierro los ojos y el sol me pega casi encegueciéndome y agradezco
por haber aprendido a Sentir y disfrutar de ello, tal vez con la melancolía misma
de mi ser .
Que difícil seria la vida si solo paráramos
pro ella tratando de llegar a un futuro que jamás llega sin disfrutar el
presente y sobre todo olvidándonos que el viaje es aun mas importante que el
destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario