Le regaló ese atardecer
El reflejo violeta de las nubes
Los últimos cansinos rayos del sol
La frescura vuelta brisa
traída por la llovizna del sur.
Le regaló unos pájaros
que volaban
en los límites de la tarde
El celeste fondo
que guardaba el cielo.
Le regaló suspiros, caricias, alientos
el ruido de los grillos que recuerdan
Que la noche llega con ellos
El húmedo aroma de la tierra
Y palabras, sueltas
al viento.
Se despidió sin verlo
lo abrazo de lejos
y entre versos, vueltos música
le entrego la promesa
de parar el tiempo.
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