Ámame, como si mi vida
y la tuya,
dependiera de ello.
Como si tu destino
y el mío
fuera el mismo.
Allí donde vaya,
ahí donde tu estés
en cada vida,
en cada mundo,
riendo o llorando
Yo te pertenezco
Soy
quien te acompaña
en las noches de insomnio,
el susurro imperceptible
que conviertes en acordes
La sin razón sin dueño
La gloria fulgurante
de tus manos persiguiendo sueños.
Sigue el camino
que este hilo tejido con poesía
por mis manos,
a trazado para ti,
Para que llegues a mi guarida
y por fin conozcas
la verdad escondida entre mis versos.
Sigue así,
mirando la luna,
escuchando al viento,
sintiéndome como si yo fuera lluvia
recorriendo tu cuerpo
Y yo te prometo guárdate un beso,
el sabor indiscutible de siglos
de sabernos destinado a pausar el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario