Baje la cámara y la que lo miraba ahora tratando de entender
todo aquello era yo; tenía los ojos idos, como si sobre mi cabeza hubiera algo
que yo no podía ver.
>Gracias< dije sinceramente, era muy prosaico pero no había
otra palabra para sintetizar aquello, hasta ahora no lo comprendo del todo; sacudió
la cabeza, se pasó la mano por las cara y dijo > Deja de leer a Murakami, te
pareces a mi mejor amigo, solo hay estupideces existencialistas en tu cabeza<
Bufe ofuscada, y volvió a sonar la canción que había dado
vuelta en mi cabeza hacia una hora, le di la espalda, cambie mi sonrisa de embelesada,
por un seño arisco y una semblante belicoso, había olvidado el lugar donde me había
llevado unos minutos atrás solo podía pensar en cómo me hacía enojar, camine si
mirarlo, pero sabía que me estaba observando con esa mueca que aunque nunca había
visto de frente, la sentía dibujarse en su cara cada vez que lograba enervarme.
Cambie la música del Spotify, era necesario para mi escuchar “Pale Blues Eyes “
>Así que te hago enojar< me dijo >Eso es agradable, prefiero eso < me
quede petrificada sin saber qué hacer, no sabía como pero parecía que leía mis
pensamientos, por una fracción de segundos volvió aquel rollo existencial a mi
cabeza, y yo que me pensaba una persona complicada, estaba ahí frente a alguien
que me había descifrado en menos de una hora, tan simple era, tan superficial
era todo lo que yo pensé profundo, cual idiota me sentía en su presencia, era eso
lo que me hacía enojar, no tanto el , ni su petulancia, eran los pensamientos a
los que se dirigía mi cabeza en su presencia, me sentía desprotegida, como si
mi muralla se hubiera derrumbado, como si estuviera por primera vez desnuda
frente a él, con absoluta pérdida del control que era una necesidad imperiosa
en mí, el control, controlar mis pensamientos que se escapaban a donde se les
antojaba y no me dejaban concentrarme, control sobre mis emociones, que
pendulaban entre la euforia la felicidad, el tedio y el hastió.
>Muero de hambre, te invitaría a comer, pero me han
advertido que jamás aceptarías, y no me gusta quedar como un idiota enfrente a
las chicas< por fin vi la mueca sarcástica en si rostro disfrutando mi cara
de asco y la ambigüedad de su frase jugando con mis pensamientos.
>Supongo que esperas que un intelectual petulante que
escucha jazz y lee las sandeces filosóficas que te gusta, venga a llenar tu vacío
existencia; pues déjame que te de un consejo, al diablo la intelectualidad,
deja de pensar tanto, se te pasa la vida, vívela, si es una mierda, lo he
visto, lo has visto tú también, pero ya, usemos una frase de ese escritor que
parece tanto te gusta, lo vi ahí alado de tu ordenador; “Somos imperfectos en
un mundo imperfecto” y entonces que le das tantas vueltas, deja ya de tanta
retorica silente en tu cabeza, cuando estés lista dentro de unos meses, luego
que termines de escavar en tus dolores y autoflajelarte, vas a ver estas imágenes
las de hoy y vas a llamarme;…. Lo sé, lo harás<
Seguía estupefacta, con la cámara en la mano y mirándolo atónita,
no sabía si realmente lo estaba diciendo, si me lo estaba imaginando, si todo
aquello había sido real, si solo era una estúpida broma de mi cabeza; lo vi
levantarse, yo seguía estuporosa, esas palabras se hacían eco en mi cabeza “autoflajelarme”
“intelectual petulante” “jazz”, como coños él sabía que me gusta el jazz; lo seguí
sin pensar mucho hasta la puerta, ya tenía la capucha echada sobre la cabeza,
las manos en los bolsillos y miraba el piso, por un según volvió todo a ser extrañamente
más frio que antes, su gélida presencia volvió a hacerse notar, como si esos últimos
15 minutos y esa perorata casi impropia que me había espetado unos minutos atrás
solo hubiera sido un error, o un desliz; mis miedos volvieron a caminar por mi
piel erizándome los vellos; se paró justo frente a la puerta del ascensor de
espaldas a mí, yo seguía viéndolo irse sin entender lo que había pasado, se abrió
el ascensor , yo seguía como una estatua en la puerta mirando hacia donde él
estaba, y cuando la puerta se cerraba para bajar dijo >Nos vemos<
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