El arte... es mi razón, mi brújula, el solitario y estoico Faro que ilumina mi camino, la canción que suena en la Radio desde los suaves acordes de Drexler y las lágrimas que corren por mi mejilla al tratar una vez más de agradecerle; a esta Quimera fantástica, a mi vivir, a mi amar, a mi decir, a mi libertad pura y pacifica ondeante en el viento, un simple tributo a aquello gracias a lo que vivo y de lo que nunca pensé vivir.
viernes, 1 de abril de 2016
Causalidad casualidad
Antes de conocerlo yo creí que me bastaba con mirar de lejos y creer que amarlos era todo, y aunque hubieron unos cuantos sin nombre otros muy conocidos yo siempre estuve segura de no amarlos,de compensar con ellos el augero negro que llevaba en el pecho, hasta que me vi atravez de sus ojos, y aunque no lo amaba aprendí a quererlo con devoción, a devolverle la mirada,a tratar de caminar a su lado, a reprimir mis ironías y a confinar mis sueños a los suyos, yo pensé que eso era el amor, el desprendido sin fin de abstinencias que me llevaron a explotar, a volver el volcán que alguna vez fue inactivo por que entendió como aceptarse a ser de nuevo lo que nunca quiso, a dar paso sobre paso estrujando y pisoteando sus principios, fui hermética, fuiste descuidada, fui nadie y fui todo, aprendí que las palabras que no se dicen son las que más duelen y que usarlo de muleta ya no me servía, aprendí que sin el soy más feliz, más alegre, más yo misma, que no tengo miedo a que dirán de mi si lo que escribo es obsceno o si tengo una foto de desnudo,aprendí que el amor no es devoción ,no es lujuria,no es desprenderse de tu ser, y al mismo tiempo es todo eso pero con alguien que te hace ser mejor, aprendí que estando sola nunca estuve más acompañada, que recupere a mis amigos y si dios existe gracias por los nuevos que llegaron , si seguía con el jamás los hubiera conocido, dicen que la causalidad es más fuerte que la casualidad y estoy deacuerdo, y esto no es por que lo extraño a el, simplemente extraño como me veía en un tiempo imperfecto,en el tiempo en que yo era todo y nadie empotraba, en el tiempo que descubrí en los ojos de alguien más como se veía el amor, extraño el brillo casi infantil de su mirada al verme después de unos días y lo extrañaría aún si ese brillo hubiera venido de otros ojos, porque la verdad es que no extraño aver amado, extraño el hecho de ser amada, de que alguien crea que no hay nadie más como yo, que pueda inspirar ese brillo y no sólo en la cama para entender por fin que el amor es todo lo que necesitamos
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