sábado, 17 de agosto de 2013

El maestro

El maestro detuvo su caminata , 
poso sus manos sobre su conocido baston
Erguido su estirpe como si fueran letras, 
pensó en el horrorque le producian los espejos
Dejo sus ojos prófugos volar cual murciélagos 
y perderse en los laberintos de su mente.
Escribió un cuento del que nunca nos hablo, 
pero ahí lo vieron hermosamente el por un instante
Fue el ensimismado y ciego escritor, 
el incomprendido 
el raro, 
esa persona ajena a su época

Ese ser atemporal en lo temporal del paisaje, 
un cuento inconcluso 
un libro de arena .

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