viernes, 17 de mayo de 2013

proximo cuento 5

Ella mantuvo el libro de su lado de la mesa, casi todo el tiempo que duro la conversación  el quería leer lo que había escrito pero no podido, miraba por momentos muy fijo el libro buscando como sacarselo o tratando de tomar coraje para preguntarle si "el" era el del agradecimiento, o solo uso su nombre como le escucho decir en la librería, por su parte ella no quería por ningún motivo que el leyera eso enfrente suyo, la verguenza el saber que todo ese tiempo había pensado en el , que fue la persona que la ayudo a terminar con ese bloqueo que había empezado con su historia personal, tratando de curarse las heridas de un relacion larga y dolorosa, en el transcurso de la cual perdio su identidad, dejo de lado las cosas que amaba, por poner todo de su parte en una relacion muchas veces uni lateral que parecia caminar pero en contramano, derrepente sono su telefono.
-Perdón!!!!!! se me hizo tardísimo no, espérame ya voy estoy cerca, no, no ,no no te preocupes, yo voy perdonó.
- Lautaro perdoname tengo que irme, me olvide por completo que me esperaban hace mas de 20 minutos en otro lugar
decia esto mientras se levantaba rapidamente, dejando algo de dinero sobre la mesa- espero que eso alcance- Ahhh, toma esto es tuyo, dijo dandole el libro 
-Dejame tu numero o algo 
ella lo miro y sin pensar mucho le dijo- Buscame sabes mi nombre en cualquier red social estoy, si te respondo es por que soy yo- Decime lo que te puse en la dedicatoria- Chau le dio un beso en la mejilla, y salio corriendo antes que el pudiera decir nada se subio al primer taxi que pasaba por la calle.
el se quedo mirando la nada con el libro que antes tanto habia querido leer entre las manos, y despues de pedir la cuenta abrio el libro y justo ahi donde estaba el agradecimiento encontro por fin las reconfortantes palabras que todo ese tiempo habia querido escuhcar pero que ahora las leia.
-Diego donde estas?, perdon se me hizo tarde te cuento cuando llego, ya estas con Gustavo? bueno llego en media hora estoy en el auto, cuando te muestre lo que tengo me perdonas esta y muchas mas, si tiene que ver con eso, no , ni te imaginas
manejando en la locura del transit de la ciudad hacia la sala de ensayo, se sdio cuenta que su alegria no era completa, el no era de las personas que buscaban cosas por internet, escribian en la sredes sociales y aunque habia sucumbido al celular, muchas veces lo debaja en cualquier lado y se olvidaba como sonaba, ese era el , el que ahora tenia que buscar a una persona que por segunda vez se le escapaba y que habia poblado durante meses sus pensamientos, que esa tarde materializada en frente hablando de un poco de todo, desde musica hasta que hacia en ese viaje en que se conocieron, y quienes eran sus heroes, era casi esa persona que el soñaba, alguien que parecia conocer paradojicamente desde siempre, pero que lastimosamente habia intercambiado palabras solo por unos minutos.
llego a la sala de ensayos y antes de escuchar la reprimenda de Diego, le volvio a tirar el libro sobre la falda y le dijo- Parece que soy el unico Lautaro en este mundo

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