La ventana enmarca el cielo
como si este fuera una obra de arte,
diluyendo sus pigmentos
con la lluvia que trémula,
osada y mezquina cae,
gota a gota recordándome
los acordes de jazz,
algo grises y muy azulado
que recorren mi cuerpo,
desde los auriculares,
invadiéndome ,
llenándome de poesía,
de palabras,
de esto que siempre callo ,
pero mis manos no saben oculta,
de la razones que se escapan con el viento
dejándome esta sensación inexorable,
inefable,
impía
que solo se siente al amarte,
al saberte a lo lejos ,
de sentirte ahí afuera ,
pero no conocer tu rostro ,
esta sensación de vacío
que se desangra lentamente en lágrimas,
en poesías,
que hace a la noche renombrarme Penélope,
que no acepta a nadie más ,
porque te sabe,
te sabe vivo y en mi búsqueda,
te sabe imperfecto
pero aun así seguro,
te sabe intuitivo y disonante,
te sabe irritante y amante,
te sabe a conflicto,
a distancia,
a problemas,
y aun así te espera,
deteniendo el tiempo
en pequeñas capsulas,
en historias
que el futuro maliciosamente susurra
que nos regalara,
historias regadas de instantes nuestros,
de sueños que no ocurrieron aun,
de cada una de las cosas
por las que sé
te amare
aunque las deteste,
y cada una de las que a ti
no te gustan
pero reafirman lo que sientes
por mí.
como si este fuera una obra de arte,
diluyendo sus pigmentos
con la lluvia que trémula,
osada y mezquina cae,
gota a gota recordándome
los acordes de jazz,
algo grises y muy azulado
que recorren mi cuerpo,
desde los auriculares,
invadiéndome ,
llenándome de poesía,
de palabras,
de esto que siempre callo ,
pero mis manos no saben oculta,
de la razones que se escapan con el viento
dejándome esta sensación inexorable,
inefable,
impía
que solo se siente al amarte,
al saberte a lo lejos ,
de sentirte ahí afuera ,
pero no conocer tu rostro ,
esta sensación de vacío
que se desangra lentamente en lágrimas,
en poesías,
que hace a la noche renombrarme Penélope,
que no acepta a nadie más ,
porque te sabe,
te sabe vivo y en mi búsqueda,
te sabe imperfecto
pero aun así seguro,
te sabe intuitivo y disonante,
te sabe irritante y amante,
te sabe a conflicto,
a distancia,
a problemas,
y aun así te espera,
deteniendo el tiempo
en pequeñas capsulas,
en historias
que el futuro maliciosamente susurra
que nos regalara,
historias regadas de instantes nuestros,
de sueños que no ocurrieron aun,
de cada una de las cosas
por las que sé
te amare
aunque las deteste,
y cada una de las que a ti
no te gustan
pero reafirman lo que sientes
por mí.
El domingo se diluye
como una acuarela melancólica,
invade mis letras,
mientras recostada,
viendo pasar un instante
detrás de otro en cámara lenta,
tejo y destejo
los eslabones
hechos de letras
que mi poesía
te guardará toda la vida.
como una acuarela melancólica,
invade mis letras,
mientras recostada,
viendo pasar un instante
detrás de otro en cámara lenta,
tejo y destejo
los eslabones
hechos de letras
que mi poesía
te guardará toda la vida.
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