Soñarte es una locura; porque la cama al despertar sabe a
poco, y tus manos aun tibias recorren en un recuerdo lascivo cada rincón de mi
cuerpo aun adormecido.
No es justo que a pesar de las distancias, sea el sonido cadencioso
y disonante de tu vos, el que pinte la
oniria de sabores conocidos; y que mi subconciente locura desesperada por la espera y las distancias, se
dispare como confeti colorido sobre una siesta;en el lecho que llamamos alguna
vez nuestra morada.
La sonrisa desmedida que al cerrar los ojos y verte, destella de mi rostro; es verdaderamente fulgurante y preciosa,
para que el mundano transeúnte la responda tímido con un asentimiento, y la
agobiante atmósfera gris que tiñe la monotonía, pierde su dejo de tristeza con
el tecnicolor que le impregnas desde lejos.
No, no es justo, sonrió con boba, niego con la cabeza,
suspiro como adolescente, ardor y te escribo, esperando que las letras produzcan aunque
sea un cosquilleo coqueto en el lóbulo de tu oreja, que el repiquetear nada ortodoxo
de mi prosa se escabulla entre tus sabanas y esta noche el jadeante seas
vos, al recibir esta visita anticipada
por mis versos, que saldando la impúdica deuda que sentaste esta siesta, expié rubrico entre tus manos .
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