Son los días como hoy , los que quisiera guardar en una
frasco y llevarlo conmigo para ocasiones de caos, pare sentir un poco de paz. Me
levanto la luz tenue por lo nublado del día a las seis de la mañana, respire
profundo pensé que el estaba a mi lado pero era solo la almohada y su aroma que
venia con el viento del sur y las gotas tímidas que aun caían afuera, abrí los ojos
mire el techo, busque el teléfono conteste algunos mensajes, y aun después que
el rink rink perturbara la tranquilidad
y el canto de los pajaritos en el patio alado de mi ventana, y tuviera que
dejar de ser la chica del pijamas para ser doctora por un rato, sabia que nada podía
perturbar mi paz, voy por el tercer paciente, y aun pienso en como desperté,
como se sentía haberlo soñado, y
despertar aun así feliz aunque no
estaba, el aroma a tierra húmeda, el sur que me susurra poemas, la lluvia sonando
a jazz , la atmosfera tiñéndose de blues, perfecto, calma embotellada, y su sonrisa
lejana tacita y hermosa recordándome que debo respirar.
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