Sono tu voz grave y profunda
removiendo sentimientos
salvando mi alma de las profundidades
sombrias y turvias de la cotidianidad.
Me devolviste la ferviente conviccion
que mis letras llevan desde hace años
pero que ultimamente
se les habia olvidado.
Entiviaste este mi corazon helado
para que la lagrima postrera
callera denuevo por mis mejillas
sabiendo a alegria.
Desde los ecos traidos de otros tiempos
con amores nuevos y viejos
sonando a la musica de mis dioses y profetas
supiste sacarme de ensima el polvo
de la medriocridad
Extendiste tu mano tacita y consonante
para que tomada de ella saleira a la superfie
repirar denuevo palabras ybesos
reviviendo en la osadia de escribirte un verso.
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