Caminan las notas que salen de tus manos,
lentas por mi
cuerpo
erizando a su paso
cada folículo
cada fibra excitable
relajando los músculos
sometiendo mi
mente a los dictámenes
de tu música.
Deslizándose por
la geografía que me forma
divagas lejano
llenándome de expectativas profanas
convirtiendo mi sueño
en húmeda madrugada
extracorpórea mi alma fluye en las sombras
al ritmo austral de tus pies.
Aun así te niegas a verme
a leerte convertido en letras
a sentirme como yo te siento
remontan ya sin miedos
la corriente boreal y cálida
para llegar allí
donde ciudades conocieron su origen
a la mediterránea certitud de tu Penélope en llamas.
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