Esas son tus manos
las que me tocaban en lo oscuro
las que se distraían del hastio
rumbeando como adolescente
por debajo de mi ropa.
Esos son tus labios
los que se entrabrian
suplicantes
cuando los míos se deslizaban desde tu nuca
buscando la gloria.
Esta es mi espalda
doliente
y desnuda
la que yacía en tu lecho trémulo
buscando despejar
tus dudas.
Estas son mis piernas
las que atada a tu cintura
solían atravesar la madrugada
suspirantes
y osadas.
Ese eres tu, si el de la foto
pero esa no soy yo
no preguntes por que
no respondas si ya no llamo
no me extrañes tanto
s
olo piensa en mi
y sabrás que son otros
los brazos
que estoy amando.
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