El arte... es mi razón, mi brújula, el solitario y estoico Faro que ilumina mi camino, la canción que suena en la Radio desde los suaves acordes de Drexler y las lágrimas que corren por mi mejilla al tratar una vez más de agradecerle; a esta Quimera fantástica, a mi vivir, a mi amar, a mi decir, a mi libertad pura y pacifica ondeante en el viento, un simple tributo a aquello gracias a lo que vivo y de lo que nunca pensé vivir.
domingo, 29 de julio de 2012
Cocinando poesias
Hoy volví a sentir esa expectación al mezclar los ingrediente, hacia mucho no agregaba en mi olla palabras tan dulces como “azúcar”, “chocolate” o tal vez algunas aromáticas como “canela” o “clavo de olor”, desde mucho antes de volverme monocromática como la palabra “azul” (que un buen amigo suele decir que como prisma que soy es solo reflejo de mi entorno), yo solía cobijar en mi pecho el cálido candor de la palabra “horno” y con él la paciencia echa alimento depositada en la cocción. Escribir un poema es como aventurarse en la cocina si receta previa y combinar palabras llenas de sabor esperando ver la cara de la persona para quien lo haz echo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario