jueves, 26 de julio de 2012

A os pes da escada

Me viste al cuarto día ,
bajando las escaleras.

Trate de ocultarte la mirada,
para no sucumbir a tus ojos;
mientras mi corazón cabalgaba extrasistolico, 
al ritmo de tus pasos 
que se alejaban. 


Te diste vuelta,
 sentí tu aliento en mi espalda 
suspire y el viento se convirtió en escalofrío 
 que erizo desde mis dedos al alma. 


Quise girar,
no pude 
trate de volver, 
me detuve 
Y cuando creí que todo estaba perdido 
escuche tu voz diciendo mi nombre.

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