Regalarme un acantilado
y me quedare contigo para siempre
así en las noches oscuras
cuando el mar tempestuoso
agite sus olas
y contra las rocas golpe
te sentaras conmigo
pies colgando en lo alto
a contarme tus miedos
tus deseos
y tus sueños
Regalarme una noche Fría,
cruda y nevada de invierno
para que me arrope a tu lado
tratando de amainar el viento
y escuche en tu cálido aliento
los deseos mas fogosos
los mas ardientes anhelos
Regalarme una tormenta de verano
con rayos y truenos crujientes
con toneladas de barro
para que en el medio del terror e incertidumbre
que produce su paso
encuentres el cobijo eterno para
sostenerme entre tus brazos.
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