sábado, 10 de marzo de 2012

the sailor and blue girl

Sintió sus dedos deslizarse por su cuerpo
Sacando sinfonías de sus curvas
Haciendo de ella el instrumento
Y de él, el mejor interprete
Que ha escuchado el eco.
 
Dejo que sus manos le arrebatasen letras
A sus cabellos negros
Pasión que algún día
Reposara en uno de sus versos.
 
Los dos unidos
Apasionados, tentados por la osadía
De nunca más perder el sueño
Divagaron en la idea
De huir de todos ellos.
 
Pero el músico y la poeta
No pueden con estos tiempos
Colgaron sus almas de “románticos estoicos”
Para hundirse en la certeza
Del oficio con el que los complacen a ellos
 
Pobres manos,
Dejaron de bailar entre blancas y negras
No le dieron más vida a los poetas muertos
No revivieron el amor de los filósofos griegos
No les dejaron volar mas que en sus pensamientos
Los confinaron a vivir
Entre bullicios ajenos.
 
Pobre de ellos
Infelices
Se buscan sus ojos
Para encontrar paz solo a momentos
Querían hacer música y poesía
Y les pidieron dinero
Querían sobrevivir de la alegría
Y les estipularon sueldos.
 
Solamente querían ser libres
Caminar por la orilla del mar
Ver el atardecer de otoño en un lago sureño
Tener hijos para enseñarles a leer al viento
En cambio los encerraron en la cárcel
De la vida mediocre del mundo moderno.
 
Hoy y siempre seguirán siendo
Músico y poeta
Él buscara a hurtadillas
Que ella sea su piano
Ella solo escribirá bajo la luna
Lo que se siente quererlo
 
A escondidas, viajaran, a veces
Con la imaginación por el cielo
Pelearan la guerra de ser lo que son
Simplemente
Bohemios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario