sábado, 10 de marzo de 2012

The sailor and the girl with the blue letters

él ,aún busca el escape; entre blancas y negras
ella, es la pasión que enciende sus notas,
ya no son los mismos
los encuentro de vez en cuando
escarbando entre truncados romances
y heridas viejas.

Se han convertido en ladrillos de la pared,
dejaron sus almas bohemias de lado
pero se que como el buen vino,
con los años se pondrán mejor.

Ella, sigue siendo su piano
él, aún es la musa, de todos sus poemas
son héroes de cuentos
que vuelan a donde Lucy vive con diamantes
y "la negra" canta sus alegrías en una peña.

Él sigue intentado redimirse,
suele levantar vuelo de su nido en llamas,
leerla entre líneas, como a Borges
olerla en el pasado y soñar con ella. 

Ella es el faro solitario que ilumina el frío mar del sur
y el camino,
para que él vuelva a ella 

Son parte de las artes,
ella, es música en sus manos;
él, es poesía en las de ella;
son la inspiración constante del otro
nada más que el recuerdo intangible
de lo que nunca fue
mas que sólo letras.

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