El arte... es mi razón, mi brújula, el solitario y estoico Faro que ilumina mi camino, la canción que suena en la Radio desde los suaves acordes de Drexler y las lágrimas que corren por mi mejilla al tratar una vez más de agradecerle; a esta Quimera fantástica, a mi vivir, a mi amar, a mi decir, a mi libertad pura y pacifica ondeante en el viento, un simple tributo a aquello gracias a lo que vivo y de lo que nunca pensé vivir.
jueves, 17 de marzo de 2011
Vientos del sur
El viento jugueteaba con las hojas de los arboles, traía recados de lago, montañas y ríos del sur, cantaba con la voz de los pájaros que limitan la tarde, sabía que viraría y se volvería impetuoso, que sacudiría todo a su paso y no dejaría nada en pie, pero aun así disfrutaba el momento eterno en que se sentía capaz de ser sereno y delicado, en el que podía acariciar las tiernas facciones de una pequeña niña, sufría en silencio al saberse impredecible y feroz, pero ese día con el sol descendiendo en el poniente naranja y luminoso, olvido por una vez su cambiante condición, disfruto del fresco olor de las nubes que arrastraba, camino al costado del agua y respiro profundas bocanadas del verano que se despedía y el otoño que llegaba. Quiso ser jazz por unas horas y no parte de la novena sinfonía, quiso ser feliz y escribirlo en mayúsculas, pero de repente sintió esa ira que emanaba de sus entrañas y supo que era el momento en que la tormenta se desataría.....
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