El arte... es mi razón, mi brújula, el solitario y estoico Faro que ilumina mi camino, la canción que suena en la Radio desde los suaves acordes de Drexler y las lágrimas que corren por mi mejilla al tratar una vez más de agradecerle; a esta Quimera fantástica, a mi vivir, a mi amar, a mi decir, a mi libertad pura y pacifica ondeante en el viento, un simple tributo a aquello gracias a lo que vivo y de lo que nunca pensé vivir.
sábado, 23 de mayo de 2020
no pregunten
Tenía miedo de volver; como si las palabras digieran más de lo que quiero decir; como si esta sin razón engarzada; silaba tras silaba en una sucesión interminable de malas decisiones gramaticales y errores ortográficos, que el corrector suele remarcar en rutilante rojo; solo me recordara que la angustiosa opresión de mi pecho, es una verdad que no puedo esconder, porque pasan los años, pasa mi vida y aun no estás aquí. Te he soñado; una voz endulza desde los auriculares el personaje en el que te he convertido; le da un rostro que no te pertenece y me llena de ilusión; se convierte en promesa, en dialogo que se sueña, que se transforma en historia, pero aun así; es más lejano e irreal que tú; porque ambos no existen más que en mis letras; porque aunque lo sé, no puedo dejar de escribir; no puedo dejar de sentir cuando escucho su voz que la tuya suena parecida; no puedo no darle su cadencia a tu personaje; no puedo dejar de dibujar tu rostro porque es como si mis manos lo hubieran recorrido en pasado; en otra dimensión.
Fuiste creado por letras, por palabras, por mis deseos y mis gustos; nada a mi alrededor se te parece; nadie es como tú; nadie jamás llenara el inmenso abismo de expectativas e ilusiones que creas; que yo he creado pretendiente que te sé , ahí afuera entendiendo mis letras, y leyéndome entre líneas; sabiendo descifrar este laberinto que me mantiene cautiva, y donde él simplemente es mi escudo; para poder seguir esperando que me escuches; que este grito desgarrador pero silencioso, que el teclado tomando sus beat describe al nombrarte llegue; que esa, estas , o aquellas palabras, que nos hemos dicho, tanto en pasado, en un presente paralelo, en un futuro que persigo pero jamás alcanzo; lleguen por fin a hacerse eco en ti, y esta ausencia con matiz de tragedia griega, con dejo irreverente de romanticismo termine y todo esta contención explote y destruya el yugo que oprime mi pecho desde que esa maldita espada de Damocles nos separó, porque los dioses jamás soportaron este amor que no se explica, que no se escribe, que suena a simpleza, que se enciende como hoguera de pasión no dicha, que es arte en tus manos con mi rostro, así como en la mía se te parece.
Él sigue cantando, y me duele, él siempre me duele, porque se te parece, porque te reconozco en su historia en nuestra historia; no eres tú; a veces pierdo la cordura y transgredo los limites, pienso que son la misma persona, que mi personaje es él, que tú eres él, pero no, eso es imposible, yo no soy digna en esta vida de ninguno de los tres; por eso sigo ofreciendo sacrificios hechos letras, imágenes, debes en cuando comida, para que el universo me perdone, y me ayude a perdonarme, para que sepas que no es falta de pasión, es miedo, para que me encuentres en la niebla de tantos pensamiento negativos, porque el solo saberte entibia mi alma.
Mis manos tiemplan sobre las teclas, mi cara hinchada por el llanto, mis ojos húmedos y nublados por las lágrimas, y mi corazón en coma, paralizado por que no sabe cuál es su ritmo si tu no se lo marcas; sé que en esta vida ya he perdido la oportunidad de encontrarte, así que mientras me miento acurrucada en la voz tan familiar pero a la vez lejana que suena, creo que te tengo cerca por un instante, dejo que lo sentidos me describan en mundo, su irracionalidad, dejo que lo mágico tome el control y cuando las ganas de volver a hacerme daño parecen querer ganar esta contienda; siento ese abrazo que llevo vidas, siglos, dimensiones, esperando; un susurro reconfortante en los límites del lóbulo izquierdo de mi oreja y la certeza de que harás lo que sea necesario por llegar a mí.
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