sábado, 11 de abril de 2020

Nacion sagrada


Duermes?, mis manos se escaparon detrás de esa esquiva entidad llamada inspiración , para devolverle la magia perdida a esta mi clase favorita de arte, para expresar públicamente , algo nada público, la invisible beldad de este sentimiento que emana de mi al verte recostado, sumido en el más sublime sueño, en el que espero aparecer aunque sea como un actor secundario. Pensé que esta distancia, este confinamiento, esta incertidumbre, habían logrado arrebatarme por tiempo indefinido la gloria más sencilla, el lujo poco lucrativo de encaminar mis pensamiento y redibujarte, releerte, redefinirte y seguir amándote como la primera vez, para que así en estas palabras, en las oraciones que se engarzan como rosarios en plegaria insanamente santa, yo renazca, a través de este nuestro presente que construimos sobre las ruinas del ayer que nos volvió corazas, para disfrutar la desnuda entereza de lo que importa, excepto de preconceptos, de aquello que la sociedad nos impone como necesario, sin problemas superfluos y vagos, sin banalidades, sin las preocupaciones que agobian y disminuyen el instinto; aquí respirando la pacifica tranquilidad de tu cuerpo relajado, con la respiración aletargada y una sutil sonrisa de satisfacción en tu rostro, yo he vuelto, he vuelto a ser, a vivir por intermedio de la poesía que es este amor que nos profesamos, distante ahora que tu duermes y yo contemplo, distante ahora que tu descansas y yo he vuelto a las letras, distante ahora que te veo y el amor no me cabe en el pecho, pero increíble mente cercano en el momento en que pausando este acto de amor que sintetizo en versos , por algún sonido mundano, o por el gato entrometido que subió al sillón donde dormitabas , entre abras los ojos, me sonrías sin enfocarme y sacándome la libreta de las manos , me estires asía ti pero cobijarnos juntos en esa nació sagrada que fundamos en un abrazo

No hay comentarios:

Publicar un comentario