lunes, 10 de noviembre de 2014

Empecemos otra historia

Empecemos por la parte de la historia que se me, y por ende de las que le puedo hablar, por que la presencie, el resto digamos que son versiones de las que todavía no tuve la oportunidad de corroborar.
Ya conoces a mis personajes, tartán de ser gente normal, y muchas veces no lo son, la verdad es que esta vez ellos son mas normales de los que les aparece, ella no se muy bien que hace, nunca pregunto, solo escucho lo que quieren decirme cuando ellos tienen tiempo, el creo que hace algo creativo o por lo menos eso creí escuchar que ella me dijo alguna vez. No tengo muchos datos profundos , no se sus nombre , no se a que dedican su tiempo, no se sus nacionalidades ni el lugar donde vive, pero lo mejor de esta historia, es que ellos pueden ser vos o yo o cualquiera, su historia aunque única y recogida en la sala de embarque de un aeropuerto es universal.
Esa madrugada esperando que el vuelo retrasado saliera a Madrid donde me encontraría con un amigo que hacia mucho quería ver y simplemente no me hacia el tiempo, practicaba en silencio lo que suelo hacer casi siempre mientras nadie se de cuenta, intentaba ser un correcto narrador omnipotente y saber las historias de los desconocidos que pasaban en frente de mis ojos, en mi cabeza los convertía en personajes , asi lo conocí, realmente así me apodere de esta historia, ellos llamaron mi atención por que asi como se notaba el brillo indiscutible del amor en sus ojos, también  se veía que había un muro que los separaba, poco después comprando un te chai en un cafetería al enterarnos que el vuelo aun esta mas retrasado me entere de boca de ella misma, que aquel muro era la distancia, Sabes me dijo- mi novio y yo estamos por terminar la relación, y lo raro es que ninguno lo quiere asi, pero no podemos dejar nuestros trabajos no podemos hacer que funcione en un punto medio , las distancias nos están matamos y vivir de aeropuerto en aeropuerto no es muy sano, yo le sonreí comprensivamente, ella devolvió la sonrisa y se despidió con la mano cuando le deban sus dos cafes.

Trate de concentrarme en un  libro de historia que tengo hace siglos empezado, es muy bueno pero esta en portugués y tengo que concéntrame el doble por que los duendes de mi cabeza hablan en castellano y en portugués a la vez mientras lo leo, entonces tratando de callarlos por un rato, mire a donde ellos estaban, ella dormía acurrucada en su hombro y lo que vi me lleno de ternura, el la miraba sabiendo que algo tenia que hacer, algo para que ella no se fuera, estaban en unas sillas justo unos pasos frente a mi y vi como se le cayo el libro que tenia en la mano y no quería moverse para no despertarla, me levante y fui junto a ella- Que lastima le dije dándole el libro, el me miro extrañado- Algo me conto su novia en la cafetería, el sonrió y me respondió – Es horrible saber que esta aquí que es lo mejor que nos paso y saber que las cosas menos importantes son las que nos separan, pero del aire tampoco se vive. Yo solo le respondí con una mirada de desaprobación a la que el bajo la cabeza le acaricio la frente y dijo algo entre diente que creo haber entendió días después cuando quise escribir estas paginas, volví a mi asiento y a la lectura tratando de no inventarme la historia de ellos, pensaba en cosas trágicas, en traiciones, en tramas como romeo y Julieta, en verdades inciertas que literariamente serian muy lucrativas pero eran vanas y no se parecía a ellos, entonces saque mi IPAD y empecé a tomar nota de como estaban vestidos, como hablaban, lo que llevaban, y fui de apoco comprendiendo aquella historia que si de mis letras depende va a terminar por solucionar aquello que en esa sala de embarque tenia dejo de despedida melancólica 

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