Empecemos por la parte de la historia que se me, y por ende
de las que le puedo hablar, por que la presencie, el resto digamos que son
versiones de las que todavía no tuve la oportunidad de corroborar.
Ya conoces a mis personajes, tartán de ser gente normal, y
muchas veces no lo son, la verdad es que esta vez ellos son mas normales de los
que les aparece, ella no se muy bien que hace, nunca pregunto, solo escucho lo
que quieren decirme cuando ellos tienen tiempo, el creo que hace algo creativo
o por lo menos eso creí escuchar que ella me dijo alguna vez. No tengo muchos
datos profundos , no se sus nombre , no se a que dedican su tiempo, no se sus
nacionalidades ni el lugar donde vive, pero lo mejor de esta historia, es que
ellos pueden ser vos o yo o cualquiera, su historia aunque única y recogida en
la sala de embarque de un aeropuerto es universal.
Esa madrugada esperando que el vuelo retrasado saliera a
Madrid donde me encontraría con un amigo que hacia mucho quería ver y
simplemente no me hacia el tiempo, practicaba en silencio lo que suelo hacer
casi siempre mientras nadie se de cuenta, intentaba ser un correcto narrador omnipotente
y saber las historias de los desconocidos que pasaban en frente de mis ojos, en
mi cabeza los convertía en personajes , asi lo conocí, realmente así me apodere
de esta historia, ellos llamaron mi atención por que asi como se notaba el
brillo indiscutible del amor en sus ojos, también se veía que había un muro que los separaba,
poco después comprando un te chai en un cafetería al enterarnos que el vuelo
aun esta mas retrasado me entere de boca de ella misma, que aquel muro era la
distancia, Sabes me dijo- mi novio y yo estamos por terminar la relación, y lo
raro es que ninguno lo quiere asi, pero no podemos dejar nuestros trabajos no
podemos hacer que funcione en un punto medio , las distancias nos están matamos
y vivir de aeropuerto en aeropuerto no es muy sano, yo le sonreí comprensivamente,
ella devolvió la sonrisa y se despidió con la mano cuando le deban sus dos
cafes.
Trate de concentrarme en un
libro de historia que tengo hace siglos empezado, es muy bueno pero esta
en portugués y tengo que concéntrame el doble por que los duendes de mi cabeza
hablan en castellano y en portugués a la vez mientras lo leo, entonces tratando
de callarlos por un rato, mire a donde ellos estaban, ella dormía acurrucada en
su hombro y lo que vi me lleno de ternura, el la miraba sabiendo que algo tenia
que hacer, algo para que ella no se fuera, estaban en unas sillas justo unos
pasos frente a mi y vi como se le cayo el libro que tenia en la mano y no quería
moverse para no despertarla, me levante y fui junto a ella- Que lastima le dije
dándole el libro, el me miro extrañado- Algo me conto su novia en la cafetería,
el sonrió y me respondió – Es horrible saber que esta aquí que es lo mejor que
nos paso y saber que las cosas menos importantes son las que nos separan, pero
del aire tampoco se vive. Yo solo le respondí con una mirada de desaprobación a
la que el bajo la cabeza le acaricio la frente y dijo algo entre diente que
creo haber entendió días después cuando quise escribir estas paginas, volví a
mi asiento y a la lectura tratando de no inventarme la historia de ellos,
pensaba en cosas trágicas, en traiciones, en tramas como romeo y Julieta, en
verdades inciertas que literariamente serian muy lucrativas pero eran vanas y
no se parecía a ellos, entonces saque mi IPAD y empecé a tomar nota de como
estaban vestidos, como hablaban, lo que llevaban, y fui de apoco comprendiendo
aquella historia que si de mis letras depende va a terminar por solucionar
aquello que en esa sala de embarque tenia dejo de despedida melancólica
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