aquella mañana enredados entre las sabanas
cuando la luz boyerista nos espiaba por la ventana
y las cortinas bailan al ritmo que le propusiste al viento
si ese domingo sublime
en que abriste los ojos para verte en los míos
preguntándome la hora y que hacia
para escucharme describir con mil palabras
esa imagen que con la cámara hubiera inmortalizado
ese día que amarrada por el deseo a tu cama
olvidamos las conversiones
las locuras hablaron en voz alta
y jugamos como niños que nunca se habían tocado.
Concuerdas entonces conmigo?
Ese despertar, ese día, la noche anterior
las lineas del libro que leímos juntos
el blues que sonaba al dormir y el jazz que nos despertó
las cosquilla en la cara, los jadeos , las miradas
es el compendio suspiraste que los amante crean
para sobrevivir a diario
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