Pasa de vez en cuando que uno quisiera no haber abierto la
boca, no haber dicho esto o aquello, a mi me pasa, que me gustaría no haber
escrito ciertas cosas, no por que este en mal escritas, o sea mala literatura,
sino por el peso que genera en la gente que se cree remitente de mis letras; será
que alguien les dio la varita mágica para saber de lo que hablo, para ponerle
nombre a los personajes, y transformarlos en personas reales, será que alguien
les dio un micrófono, una audiencia fácilmente estimuladle por noticias baratas
y les ofreció el programa de la tarde en ese donde a veces se queda mi Zapping
cuando se acaba la pila y tengo que volver a cambiarla, y no se ni de quien
hablan, pero me asusta la autoridad con que un grupo de personas opinan sobre lo
que pasa por la cabeza de otras(entre paréntesis para mi ni los unos ni los
otros tienen algo en su cabeza), se parecen a ellos esos que quieren ponerle
nombre a mis musas, que me miran como diciendo yo se de quien hablas, nunca
superaste tal cosa, y la verdad que a veces vuelven a mis manos hechos
personajes afables y jamás los voy a negar, para esos idiotas que quieren
ponerles cara y no imaginarse una ficticia, les diré que jamás negué una musa,
muchas veces dije hasta su nombre, se los dije directamente a ellas, por mas
que mis sentimientos estuvieran comprometidos, o pensando mejor justamente por
eso,; pero esto de creer saber es entendible para aquellos que no saben mas que
escribir un mensaje de texto, para los que nunca pudieron leer un libro de mas
de 100 paginas, para los que un personaje tiene que ser una persona, por que en
su percepción solo copiando como actúa alguien, describiéndolo uno puede montar
un personaje, es entendible para aquellos cuya imaginación se restringe a los chismeríos
que de babosas de pueblos pasaron a televisión y aun peor televisión extranjera,
al amarillismo sanguinario de la lectura y el contenido mediocre, esos son los
que buscan fantasmas donde no hay, los que ponen sus miedos en mis letras o sus
especulaciones, con el único fin de querer saber el chisme; para ellos nada por
que ni siquiera pueden leer esto y aun menos interpretar una poesía donde las
palabras utilizadas van mas haya de su comprensión, pero para aquellos que
tratan de leer entre líneas buscándole encriptados significados les digo, que
la literatura se siente, se vive entre letras, en la imaginación , en los
sentimientos vueltos sentidos y no se trata de terceros o cuartos, sino de como
todas las líneas que dejaste atrás dejaron una sensación o un sentimiento en
uno, la introspección es aun mejor que la proyección y el disfrute es mucho mas
reconfortante que el mal Karma que genera el baboseo de las letras agenas.
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