Hace un tiempo que pienso mucho en el porque de un acontecimiento
que marco una etapa nueva de mi vida, algo que le pueso el mas hermoso de los
puntos finales a una etapa que empezó dolorosa y termino superando mis expectativas,
y en ese prosceso de enteder esas cosas, estaba, cuando volvi a repasar fragmentos de mi vida
en busca de “la respuesta”, que loco es psicoanalizarse y encontrar que inconcientemente buscamos cosas que no entendemos por que pero lo
hacemos, como aquellas que generan esa sensacion única de sentir que el esalofrio baja
desde la nuca recorriendo la columna y por fin entender que siempre, aquello que me produzca esa extraña y hermosa sensacion va
a lograr atraer mis sentidos y terminare invariablemente enamorada, como me
paso como el Jazz y Blues, con Led Zepelling y otras bandan que de solo
recordadarlas vibran sonoras en el silencio generando extrañas sensaciones.
No les pasa que cierra los ojos y un aroma los devuelve a un lugar donde fueron felices, el olor a pinos, y amar helado , me llenan de alegría, no quiero abrir los ojos por que se que no voy a estar mas ahí, al igual que el olor a pan casero que me acaricia devolviendome partes de mi niñez o el particular aroma del sudor de los caballos que en mi muy cuidada libertad de niña de cuidad que va al campo de vacaciones, supuso ser uno de los placeres mas hermosos que hasta hoy añoro y revivo de vez en cuando con otras cosas que me lo recuerdan.
No les paso que creen que los hombres que les gustaron o las mujeres , no se parecen en nada, pero después detenidos un instante en un detalle casi imperceptibles los ven hacer ese gesto y parece que todos o todas los anteriores pasan a su travez regalándoles una sonrisa, a mi me pasa cuando los veo jugar inconcientemente con su labio inferior y entonces recuerdo el por que y el como terminaron logrando mi admiración.
Suele ocurrir que los sonidos, los olores, los gestos, las palabras y hasta de vez en cuando la forma de escribir me recuerden un momento feliz y eso hace que esa persona, ese nuevo momento, ese nuevo libro termine por ser mi nuevo favorito, solo es cuestión de encontrar en mi subconciente hedonista eso que reprimido en el dia a dia sabe muy en el fondo que me hace luchar para lograr ser asi de feliz
No les pasa que cierra los ojos y un aroma los devuelve a un lugar donde fueron felices, el olor a pinos, y amar helado , me llenan de alegría, no quiero abrir los ojos por que se que no voy a estar mas ahí, al igual que el olor a pan casero que me acaricia devolviendome partes de mi niñez o el particular aroma del sudor de los caballos que en mi muy cuidada libertad de niña de cuidad que va al campo de vacaciones, supuso ser uno de los placeres mas hermosos que hasta hoy añoro y revivo de vez en cuando con otras cosas que me lo recuerdan.
No les paso que creen que los hombres que les gustaron o las mujeres , no se parecen en nada, pero después detenidos un instante en un detalle casi imperceptibles los ven hacer ese gesto y parece que todos o todas los anteriores pasan a su travez regalándoles una sonrisa, a mi me pasa cuando los veo jugar inconcientemente con su labio inferior y entonces recuerdo el por que y el como terminaron logrando mi admiración.
Suele ocurrir que los sonidos, los olores, los gestos, las palabras y hasta de vez en cuando la forma de escribir me recuerden un momento feliz y eso hace que esa persona, ese nuevo momento, ese nuevo libro termine por ser mi nuevo favorito, solo es cuestión de encontrar en mi subconciente hedonista eso que reprimido en el dia a dia sabe muy en el fondo que me hace luchar para lograr ser asi de feliz
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