martes, 29 de abril de 2014

Te espero



No te parecen conocidas las palabras que el uso hace años, como si vos y yo ya hubiéramos existido, como si esta que es nuestra historia, cambien ha sido de otros antes y antes de ellos de miles de amantes, acaso somos tan pero tan poco originales, que estando separados añoramos el encuentro y que estando cerca ya no queremos vernos, acaso llegara el día que afrontare la locura de quererte, de extrañarte y sentirte mas que simple personaje, para huir de todo esto, de la comodidad y el hastió, del deber y las obligaciones, y simplemente perderme en un viaje interminables hasta tus brazos...Se causa gracia saber que no somos los únicos, que mi poesía no es única y que el amor muchas veces es el mismo, con otros nombres con otras caras, pero en la misma medida, dos tratando de ser uno solo , y aunque aveces es cuesta arriba yo se que desde donde te encuentres miras el cielo nublado y la lluvia tenue acompañado o no pero vació, esperando que el horizonte traiga la embarcación que tus sueños prometieron , que tu corazón apaciguado por la cotidianidad vuelva a latir retumbante y potente desde tu pecho, porque aunque en esta vida no me encuentres, o yo no lleve mi humanidad hacia ti, nosotros sabemos, sin saberlo, que cuando alzamos la vista al infinito en el polvo de universos regados en la nada, en este mundo u en otros, en esta vida o en tantas , ahi donde los amantes que esperan se encuentra allí, ya no existirá acantilado, ya no habrá travesía , allí seremos los dos uno solo aunque , la historia se repita con otra melodía

Te espero (Mario Benedetti)
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.

Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.

Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?

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