viernes, 25 de abril de 2014
No creo que
lo entiendas, o tal vez si; algunos añoramos lo analógico, los rollos en las cámaras,
que suene un buen vinilo, discar un numero de teléfono y espera mientras buscan
a quien llamaste, muchos no sabrán de que hablo, son muy jóvenes para entenderlo, pero yo extraño las cartas
escritas a mano, las tachadura las enmiendas la capacidad de imprimir emociones
de puño y letra, me deprime pensar que el “cayo” en mi dedo medio de la mano
derecha va desapareciendo, ya no tengo continuamente los dedos manchados de
tienta, ya no guardo un blog en mi mesita de luz con una lapicera para escribir
algo que me llego entre sueños, ya no me peleo con mi estúpida dislexia , con
mi horrible caligrafía y mi imperdonable ortografía, ya no lo hago, sin embargo
suelo deslizar mis manos por estas teclas , guardar todos mis escritos en un
disco duro externo, y tener por las dudas un backup en las nubes; pero esta no
logra ni lograrajams que extrañe el olor a tinta, mis manos azules , el cayo
que dolorido de apretar la pluma, la ilusión de abrir el sobre que contestaba
mi carta.
Es difícil
recordar cuando fue la ultima vez que recibí una carta escrita de puño y letra
... y sin embargo se que las devolví a su escritor cuando rompimos vínculos, se que eso hizo que lo amara la simpleza
de terminar una carta sin abreviar sentimientos; sin embargo al devolvérsela
escribí mi ultima carta y con ella volvió
a dolerme la mano, volví a regar una hoja de lagrimas , con esa carta se fue la
ultima gota de ingenuidad de mi cuerpo, aun así añoro las cartas que ya no se
escriben, los recado en la mesa de luz, las esquelas sostenidas por un imagen
en la puerta de la heladera, etc.
Seria hermoso ver una caligrafía del siglo 18 o 19 doblada y
lacrada, pero me conformo con que de nuevo después de mucho alguien me escriba
una carta de puño y letra
No hay comentarios:
Publicar un comentario