Esa noche no pudo pensar mas que en ella y de miles de formas, cerraba sus ojos y veía sus labios, escuchaba su voz, la veia reír, olía su perfume -Ya basta , se dijo en voz alta, como tratando de mitigar aquello, se levanto de la cama y camino al baño, se miraba al espejo cuando escucho que llamaba a su puerta.
Era una típica noche en Rio, un hombre petizo , gordo y sudoroso, husmeaba frente de la puerta de su vecina, buscaba la forma de abrir su puerta cuando otra de las vecinas abrió la puerta de su departamento y casi lo encuentra con la puerta abierta si no puerta por que se le había trabado el alambre con que estaba intentando abrirla y se rompió en dos pedazos.
-No el no esta volverá recién en unos días, decía un muchacho alto, de cabello castaño y ojos verdes ; mientras caminaba por el estacionamiento hasta su automóvil; -No, ya le dije que el no esta en el país, la semana que viene como quedamos no reuniremos, entiendo que esta muy interesados, pero no les puedo dar mas datos; SI, si, seguía hablando cuando metió la llave en el arranque-Gracias me siento honrado que hayan pensado en mi para el papel, pero dependerá de el.
En BsAs un muchacho un tanto desconcertado abría su puerta, -Que haces aquí, dijo mientras miraba atónito a la muchacha de cabellera larga y ojos marrones parada con el mismo vestido que la había dejado en la casa de la calle Perú.-Puedo pasar, pregunto ella; el se corrió y la dejo pasar cerrando la puerta tras de ellos.
-No podía dormir, tengo algo en la cabeza desde esta mañana, cuando fuimos a buscas a Anne y espero que no me equivoque al pensar que tu también lo siente. El muchacho no dijo nada, no quería pensar solo la miraba y cuando iba a responder, ella se le echo encima besandolo apasionadamente
No hay comentarios:
Publicar un comentario